viernes, 12 de agosto de 2011

Orlok II


Voy a contarles una experiencia de mi ultimo viaje a Venecia que todavía no compartí con nadie. Estaba caminando por los senderos de la ciudad en horas de la noche. BTW es una experiencia mágica caminar por Venecia de noche. Era el día de San Patricio por eso anteriormente había estado festejando en el hostal con unas botellas de cerveza Peroni. Al pasar el puente del pugni me encontré con una figura tenebrosa y familiar a la vez. Era el conde Orlok!!
El noble chupa-sangre me saludo levantando la mano y yo me acerqué sin miedo alguno. El conde me había contado que no le gusta la sangre con alcohol. -Como le va Conde!! - Le dije. El conde asintió con la cabeza como un gesto de reconocimiento. Luego sonrió levemente mostrando sus filosos caninos. -Vos sos el píbe de la plaza Devoto, mira donde nos venimos a encontrar!- Dijo el conde. Le respondí que estaba recorriendo Europa y el me contó sus peripecias. Orlok debió huir de la Argentina debido a un episodio muy singular. Se le ocurrió hacer un llamado al Zubizarreta para denunciar una bomba en el hospital. El tipo aprovecho la evacuación para chorearse las reservas de sangre y termino buscado por la policía(federal y metropolitana). Me encanta la sangre de los hospitales, es mas rica. Es como los humanos cuando toman leche directa de la vaca o del Tetrabrick del supermercado. Escapo en un barco que lo llevo hasta Nápoles. Desde allí estuvo vagando por Italia intentando volver a su amada Transilvania..
Me mencionó también que estaba famélico porque ese día estaban todos tomados. Le conté lo de San Patricio. -Ahhh es verdad me recuerda a Irlanda- contestó el conde. -Vas a tener que conformarte con animales- comente. Asintió con un desgano pronunciado y manifestó su decepción por no beber sangre humana ese dia. -Bueno conde lo tengo que dejar, pero antes cuénteme por que quiere volver a Transilvania.- Pregunte. -Quiero recuperar mi viejo amor, a Vampira, extraño sus bubis!- me contesto Orlock y desapareció retrocediendo lentamente y cubriéndose de sombras.
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