lunes, 23 de junio de 2008

Orlock



Conde Orlok, groso el chabon..

Apareció de improvisto mientras caminaba por la Plaza Devoto. Me miro de arriba a abajo y me dijo..
- ¿No tenes una moneda fiera?
- Si como no, le conteste - Le di dos monedas de 10 que me habían sobrado del viaje en bondi.
- Pero que haces acá. Vos tenías alto castillo en Transilvania.
- Se pero me hicieron juicio por plagio - Me contesto con una cara de resignación
- Uhhh.. Que mal.
- Si, esa mina es una turra. Se aprovecha de lo que escribió su marido.
- Vos hablas de la esposa de Bram Stoker, ¿no?
- Si, son unos ladris. Si hasta el mismo Bram utilizo la historia del conde Drakul para su libro. No tienen vergüenza.
- Y, ¿Como llegaste a la Plaza Devoto?.. Pregunte
- Cuando me remataron el castillo me fui a China. Ahí viví en un templo budista. Aprendí Kung-Fu.
- Mira vos, Que copado!!
- Si la pase bárbaro ahí, hasta que los campesinos se dieron cuenta de quien era y me fletaron a punta de escopeta.
- Pero a vos solo te matan con una espátula en el corazón ¿no?
- Si pero los turros tenían perdigones de madera. Así que me escape en una lancha. Con la lancha me fui hasta Noruega y conocí al cantante de una banda de Black Metal.
- Y ¿Te quiso matar?.. Le dije.
- No me trataba re bien. Como a un Rey.
- Y que paso ¿por que te fuiste?
- Porque el cantante se zarpo quemando una iglesia y lo llevaron preso.
- Ah algo escuche de eso.
- Si salio en la televisión. Después me fui volando hasta Dublín y viví unos meses en el puerto de ahí. Buena gente los irlandeses pero por lo general su sangre posee varios grados de alcohol, y eso no me gusta.
- Che loco no tendrás ganas de chuparme la sangre ¿¿no??
- No, ya te dije que no me gusta la sangre con alcohol. Y vos tomaste mucho.
- Se Jeje…, Bueno entonces.. ¿Como llegaste acá?.
- Me subí a un barco en Dublín y me vine para Argentina.
- Tuve viviendo un tiempo en el Interior. De vez en cuando me comía alguna Vaca ahí en el campo.
- Ahh, Vos sos el Chupacabras!!
- No se de que me hablas… - Me dijo con cara amenazante.
- Ehh no discúlpame me equivoque de persona.
- Esta bien no hay problema.
- Seguí contando...
- Si, Un día me subí a un camión de esos que transportan vacas y llegue al mercado de hacienda. Ahí tuve vagando por las plazas de la ciudad. Pero ya me quedo en esta, me gusta su onda.
- ¿Y donde dormís de día?
- En la biblioteca de acá enfrente. Aunque no lo creas tiene tierra de Transilvania.
- Bueno che, un gusto charlar con vos.
- Igualmente - Me respondió el Conde.
- Espero que nos veamos en alguna otra ocasión, ¡hasta luego!
- Tschuess

Ese fue mi dialogo con Orlock, del cual aprendí dos cosas. El conde sabe Alemán y tengo que ir siempre borracho a la plaza.

Cuídense si pasan por ahí..

Salu2.
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